martes, 25 de diciembre de 2012

SILENCIO EN LA CIUDAD


SILENCIO EN LA CIUDAD

 Te das cuenta que ciertos sonidos ya no son los mismos, que ya no hacen latir tu corazón como lo hacían antes.

Instantáneamente descubres ese silencio incómodo el más perturbador de todos con el cual nos encontramos  los seres humanos alguna vez en nuestras vidas (lastimosamente algunos no lo escuchan nunca), y surge ese estado perpetuo  estático y  sobrio donde al parecer todo el  mundo está congelado.

Hay instantes en el que el silencio absoluto de este mundo que te comerá vivo, te destruirá, hará que las entrañas de tu alma se estremezcan, ese lugar únicamente sensorial, imaginario y estremecedor en todo sentido; la primera salida la música la otra y más reconfortante enfrentarse a él.  

En esta salida de enfrentarme a él surge el cuestionamiento de determinar si en realidad te estas enfrentando a algo o simplemente son los monstruos de la razón que habitan en ese sorbido mundo que no te atreves a conocer.

La idea absurda, estúpida, ridícula o hasta romántica de insistir en que el silencio existe; es tal como definir el espacio ese momento donde las 4 dimensiones se congelaron para estremecer nuestros sentidos nuestra psiquis.  

Y  te enerva el silencio y la música que lo acompaña, mirar tus fotos exquisitamente innecesarias, solo quieres escapar de este espacio congelado, agarrar tu bicicleta y huir a donde el silencio se pone en movimiento y te arroja el viento como símbolo de vida, de libertad y eternidad,  llegas a ese espacio recurrente que es único en el mundo, inmenso absurdo e incomprensible.

A que nos enfrentamos es la pregunta que quieres hacer, plasmar y vivir ese breve instante en el que todo es inmensurable, inexplicable te mides a esto? O prefieres regresar a la prisión silenciosa congelada a temporal de donde saliste antes de manejar el instrumento que te lleva siempre por la frágil línea entre la realidad y lo fantástico.  

martes, 18 de diciembre de 2012